Este collar es la perfecta armonía entre el diseño moderno y el simbolismo clásico. Es una pieza sofisticada que captura la luz y la fe de una manera única y elegante.
El colgante es una hermosa cruz en forma de trébol (o cruz floreada), donde cada extremo se abre en un delicado racimo. Está meticulosamente engastada con múltiples cristales facetados de un cálido y sofisticado color marrón (similar al cuarzo ahumado o topacio), que despiden un brillo terrenal y lujoso.
Este colgante de inspiración clásica se suspende de una cadena decididamente contemporánea. Los eslabones dorados, estilo «paperclip» alargados, no son lisos, sino que presentan una textura martillada o rayada que añade una dimensión extra de brillo y un toque de diseño único.





